Una rabia asquerosa, una frustracion que seguro que tiene patente, una desgana desproporcionada y una falta de hambre no habitual en mi.
Hoy siento rabia por ti, por no poder hablar contigo, por tus faltas de respeto, por esa falta de cariño que transmites, el tener que ser todo como tu quieras, cuando tu quieras.
Tu que a tu edad deberias saber que en esta vida lo que hay que tener son dos dedos de frente, pararte a escuchar, salir de la cabezoneria y abrirse al mundo.
Hoy tengo ganas de darte una hostia, o dos, o tres... hacerte entrar en razon por medios no violentos o de mandarte a la mierda definitivamente... como estoy ahora mismo en mis treces.
No quiero saber más nada de ti y a la vez quiero que te vaya genial, no tiene sentido alguno.
Te hace falta madurar y lo sabes.
Para el que crea que se lo puede aplicar, pero que no va para el.
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